Lluís Foix: En espera d’un llibre blanc

Lluís Foix: En espera d’un llibre blanc

 

Los amplios resúmenes de la presentación del libro blanco sobre la independencia de Escocia indican que es un trabajo realista, de 670 páginas, en el que se intenta responder a más de seiscientas preguntas sobre cómo sería una Escocia emancipada al día siguiente de la supuesta victoria de los independentistas.

¿Por qué en Catalunya no se ha elaborado un documento con esta amplitud tras más de dos años de hablar del derecho a decidir, de manifestaciones millonarias y de una retórica inacabable por parte de todos? Una explicación simple sería que el Scottish National Party, liderado por Alex Salmond, no tiene que compartir criterios con ninguna otra fuerza política. Después de muchos meses de trabajo ha presentado el Scotland’s future, un libro blanco en el que se habla de impuestos, de la Unión Europea, del salario mínimo y de mantenerse bajo la Corona británica.

Prácticamente todas las incógnitas son abordadas en este documento que permitirá establecer un debate abierto con las propuestas nacionalistas y las que esgrime el Gobierno de Londres sobre el futuro de Escocia.

Aquí estamos envueltos en las prisas, en qué tipo de pregunta, y cómo se van a negociar antes, durante y después las relaciones con España en la hipótesis de que se alcanzara la independencia en un referéndum.

El último sondeo indica que un 38% de los escoceses estaría a favor de la secesión y un 47% preferiría permanecer en el Reino Unido. Queda mucho tiempo hasta el 18 de septiembre del 2014 y las expectativas pueden variar en un sentido u otro.

Los británicos son el pueblo que más independencias ha gestionado en los últimos cien años. En pocos casos han sido pacíficas. La primera pieza que se desprende de la Gran Bretaña es Irlanda. El caso irlandés y las sucesivas home rules hicieron caer gobiernos liberales y conservadores. Luego vino el levantamiento de Pascua de 1916, con la condena y ejecución de los principales líderes de aquella confrontación en el Post Office de Dublín. Un enfrentamiento militar, una guerra civil entre irlandeses y al final la independencia con una Irlanda dividida.

Lo mismo ocurrió en India con lord Mountbatten como virrey, que tuvo que ceder al pacifismo de Gandhi pero también a la violencia que causó matanzas en Delhi y otras ciudades. Kenia, Rodesia y otras posesiones africanas registraron mucha violencia antes de obtener la independencia.

Cameron ha sido más astuto que Rajoy. Pero no más blando. Ha cambiado el ministro para Escocia y pondrá todas las dificultades para evitar la secesión. La legitimidad del referéndum la concede Londres, aunque Cameron acudiera a Edimburgo para firmar el acuerdo. Escocia no es Catalunya y España no es Gran Bretaña. Aquí no tenemos un libro blanco como base para debatir.

Lluís Foix, Caffe Reggio, La Vanguàrdia, 28/11/2013

 

 

 

 

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