Josep Borrell: El model electoral d’Alemanya

Josep Borrell: El model electoral d’Alemanya

 

Nadie dudaba que los demócrata cristianos serían el partido mas votado y que Merkel será la próxima Canciller federal. Pero todas las apuestas están abiertas sobre cual será la coalición que la CDU tendrá que formar para conseguir la mayoría, aunque los liberales se han caído de ese cartel al no conseguir el 5 % de los votos y no entrar en el Parlamento. Quedan los socialdemócratas, regresando en ese caso a la que fue la ‘gran coalición’, o los Verdes como experiencia innovadora. Casi nadie creía que Merkel lograría mayoría absoluta, aunque se ha quedado muy cerca, ni que sea posible un ‘tripartito’ a la alemana de socialdemócratas +verdes +la izquierda radical (Die Linke). En todo caso, y como lo demuestra la ausencia de los liberales del Bundestag, estos comicios han vuelto a poner en evidencia la complejidad, mucho mas que el nuestro, del sistema electoral alemán.

En España vivimos una crisis de la representación política y el sistema electoral de listas cerradas, bloqueadas y a veces muy largas, es ampliamente criticado. Vale la pena en estas elecciones alemanas analizar como funciona su sistema electoral, del que podríamos extraer buenas lecciones para mejorar el nuestro.

Sabido es que el sistema mayoritario de circunscripciones unipersonales aproxima el representante a los representados y facilita la estabilidad de los gobiernos. Pero elwinner takes all da un premio exagerado a los partidos mayoritarios. El sistema proporcional de listas cerradas da mucho poder a los partidos (de hecho no se vota a candidatos sino a siglas partidarias ) y puede producir inestabilidad parlamentaria. Pero da más oportunidades a los partidos minoritarios en circunscripciones grandes.

Los alemanes combinan sabiamente ambos sistemas intentando obtener las ventajas de los dos. Pero el proceso es más complejo y las previsiones más difíciles porque el votante tiene más opciones que las de decidir su voto por uno u otro partido, como ocurre por aquí.

Para empezar, el numero de diputados no está cerrado y solo se sabrá en función del resultado. Hay 299 circunscripciones, cada votante tiene dos votos y un mínimo de 598 (299*2) diputados. Pero actualmente hay 622. Con su primer voto el elector elige a uno de los candidatos de su circunscripción el sistema mayoritario. Los candidatos deben ser pues bien conocidos del elector. No basta, como por aquí, que el partido te ponga en un lugar de salida en la lista aunque nadie sepa quien eres. Naturalmente esto favorece a los grandes partidos, los Verdes por ejemplo solo tiene un diputado elegido con el primer voto.

Con el segundo voto el elector vota por un partido. El número total de votos obtenido a nivel nacional determina cuántos diputados tendrá cada partido. Los 598 escaños se reparten proporcionalmente al número total de votos obtenido por los partidos que hayan superado el 5 %. Desde este punto de vista el sistema es estrictamente proporcional. Pero, ¿cuáles son esos diputados?. Se empieza atribuyendo a cada partido los diputados elegidos por el sistema mayoritario en cada circunscripción .Si todavía le corresponden más, se le atribuyen los de una lista definida a nivel nacional .

Pero también podría ser que un partido hubiese obtenido por el primer voto mas diputados en las circunscripciones personales de los que le corresponden en el reparto proporcional del segundo voto. En ese caso guardaría esos diputados suplementarios. Por eso el numero total de diputados depende del uso que los electores hayan hecho de sus dos votos. En el 2009 la CDU obtuvo 24 mandatos suplementarios y por eso hay 622 diputados (598+24).

Para acabar de complicarlo, el Tribunal Constitucional consideró que ese sistema daba más peso a unos votantes que a otros y lo modificó dando más diputados a los demás partidos para no alterar tanto la proporcionalidad del sistema. Como se ve los alemanes tienen una mentalidad de ingeniero e hilan fino con el álgebra de los sistemas electorales. Por aquí la política es más bien cosa de gente de letras que no entienden muy bien la lógica matemática que permite combinar sabiamente la proporcionalidad con la unipersonalidad de la representación.

Si en el 2009 hubiese estado en vigor la modificación decidida por los sages de Karlsruhe, habría 669 diputados porque todos los partidos y no solo la CDU habría obtenido diputados suplementarios. ¿Cuántos habrá esta vez?. Depende de cómo los electores usen sus dos votos, pero probablemente mas de 700.

Con ese sistema el elector alemán puede expresar su preferencia por la coalición que debe formarse si nadie tiene mayoría absoluta. Un elector de la CDU al que le guste la actual coalición votara por el candidato de la CDU con su primer voto y por el FDP con su voto al partido. Su elección puede incluso ser mas sofisticada en función de cómo estime el posible resultado en su circunscripción: un votante de los Verdes votara con su primer voto al SPD porque tiene mas posibilidades de ganar en un sistema mayoritario y a su partido con el segundo voto.

Esas combinaciones a través de las cuales los votantes expresan sus preferencias hacen a la democracia alemana más representativa pero mas difícil de administrar. Y el resultado mas difícil de prever .

Pero cualquiera que sea, quizá no haya tantas diferencias. Probablemente exageramos nuestras esperanzas los que creemos que una coalición CDU+SPD sería muy diferente que la que se pretendía de CDU+FDP y que hoy ya es imposible, en lo que a política europea se refiere. Habría diferencias pero no será un terremoto ni un cambio radical hacia un modelo federal estilo EEUU, ni hacía una política exterior más centralizada y más activa, ni hacía mayores trasferencias de renta que equilibraran la unión monetaria por su pata fiscal.

Pero una coalición que incluyera a socialdemócratas y a verdes sería mas proactiva para aplicar decisiones ya tomadas o en trance de tomarse como la unión bancaria. Y estaría más a favor de una política mas expansionista de la demanda interna alemana que equilibrase los diferenciales de competitividad entre países europeos y sus balanzas comerciales. Lo cual no es poca cosa.

Los socialdemócratas le pedirían a Merkel que subiese los impuestos a los mas ricos para invertir mas en infraestructuras y ayudas sociales y establecer un salario mínimo legal. Los liberales al contrario habrían pedido bajar un poco los impuestos acelerar el reembolso de la Deuda y flexibilizar mas el mercado de trabajo.

Creo que Merkel, cómodamente instalada en el centro, podría vivir con cualquiera de esas propuestas que ahora se reducen a la SPD y a la posible innovación de un pacto con los verdes. Pero la negociación depende de las fuerzas relativas de cada cual. Una CDU con mas del 40% dará poca cancha a un SPD cercana al 26%, aunque aquí podría contar ‘la cualidad’ -o necesidad del pacto- casi tanto como ‘la cantidad’. En todo caso es una lastima que nosotros no podamos votar a quien a fin de cuentas nos dicta buena parte de las políticas que se aplican en España.

Josep Borrell, República de las ideas, 23/09/3013

 

 

 

 

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