Germà Bel: Per què es localitzen les empreses?

Germà Bel: Per què es localitzen les empreses?

 

Recuerdan “Tocata y fuga” (20 de agosto) sobre noticias de humor acerca de la fuga de empresas a Madrid? Muchos lectores entendieron que mi siguiente columna trataría sobre factores reales de la localización de empresas. Pues aquí estamos. Una forma de abordarlo es traer a cuenta los datos sobre inversiones extranjeras en las regiones europeas recogidos por Financial Times: en el primer semestre de 2013 Catalunya fue la segunda región europea en volumen de inversión y la tercera en puestos de trabajo creados por esa inversión. Muy por encima de Madrid (octava y decimosegunda). Pero estos datos tienen un elevado grado de coyuntura, y pueden cambiar mucho de un año para otro. De ahí que, aún siendo ilustrativos, no hay que sobreestimarlos.

No hay mejor forma de saber por qué eligen localización las empresas que preguntar a quienes toman esas decisiones. Desde 1990 lo hace la empresa Cushman & Wakefield, que elabora el European Cities Monitor. El último publicado, el del 2011, se elaboró con encuestas a directivos de 501 empresas europeas. Con esas respuestas, se elaboran las clasificaciones de 36 ciudades europeas para 15 factores que influyen en la decisión de localizar. Londres (1) y París (2) encabezan la clasificación de ciudades atractivas para negocios. Pero hoy toca centrarnos en dos ciudades concretas: ¿Cómo están clasificadas Barcelona y Madrid?

Notemos de pasada el hecho de que Barcelona supera a Madrid en cuanto a atractivo global para implantar negocios. Centremos nuestra atención en cuáles son los factores en que una ciudad supera más claramente a la otra. Así, vemos que Barcelona supera netamente a Madrid en autopromoción, calidad de vida y calidad medioambiental, factores que dependen del mercado o los gobiernos territoriales. Madrid supera a Barcelona sobre todo en enlaces de transporte externo, facilidad de acceso a mercados, y telecomunicaciones. Estos factores han dependido del Gobierno central, mediante diferentes tipos de infraestructuras y servicios.

Por tanto, procede sugerir a las autoridades de Madrid que se preocupen menos del debate soberanista y se ocupen más de su promoción, de la calidad de vida, y de la polución. En cambio, en Barcelona deben centrar más su atención en las políticas que decide el Gobierno central. Igual esto ayuda a entender por qué muchos catalanes, dada la imposibilidad de cambiar el Estado para que deje de actuar como juez y parte, han concluido que es mejor cambiar de Estado. Se trata de soltar lastre y ganar un futuro mejor para las próximas generaciones.

Germà Bel, La Vanguàrdia, 10/09/2013

 

 

 

 

You must be logged in to post a comment Login