Rocío Martinez-Sampere: “El PSOE hauria de ser més valent i acceptar el dret a decidir”

Rocío Martinez-Sampere: “El PSOE hauria de ser més valent i acceptar el dret a decidir”

 

Pregunta. ¿Porqué rompió la disciplina de voto?

Respuesta. Fue una decisión consciente y difícil. Todos compartimos la posición de fondo del PSC, pero el partido también tiene el deber de representar la pluralidad de todo lo que es y lo que quiere ser. Existe una discrepancia que se evidenció en el Parlamento catalán y de lo que ahora se trata es de gestionarla de forma positiva.

P. ¿La mejor manera de solucionar la discrepancia es votando cada uno a su aire?

R. No hay precedentes de una situación así porque el PSC está contaminado por una polarización de la sociedad catalana a la que nos abocan desde el nacionalismo catalán y español. El PSC siempre se ha movido en medio de ese terreno y necesita seguir siendo el muelle para preservar algo fundamental, como es la cohesión civil de Cataluña.

P. ¿Con ustedes rompiendo la disciplina de voto por un lado y el PSOE negando el derecho a decidir por otro no puede acabar rompiéndose el muelle?

R. El muelle está tensionado por motivos a los que algunos irresponsables e insensatos están abocando a esta sociedad. CiU y ERC se sitúan en la casilla de llegada antes de fortalecer la de salida, pero el eje de la discusión política ha cambiado y hay que adaptarse a los tiempos emergentes. La posición más sensata del resto de España en lugar de exclamarse por la secesión sería empezar a definir qué proyecto hace más atractiva la unión.

P. ¿Cree que el PSOE está por esa labor?

R. El PSOE se ha movido para propugnar una reforma federal de España, pero debería ser más valiente y aceptar el derecho a decidir de Cataluña. Sería la mejor manera de desencallar un problema que existe, guste o no, y que no se solventa negándolo. Esto no solo se lo pide el PSC, sino también la mayoría de los catalanes, y es lo que ha hecho David Cameron con Escocia.

P. Algo mucho más fácil para el PSOE, que daría oxígeno al PSC, sería firmar el nuevo protocolo de relaciones al que se comprometió Pere Navarro y del que nunca más se supo.

R. Ese nuevo marco de relaciones es algo que se tiene que hacer y cuanto antes, mejor. Postergar las decisiones aumenta el sentimiento de hartazgo que tienen los ciudadanos con las propuestas que les hacemos.

P. El escenario político catalán no ayudará a calmar las discrepancias en el PSC. ¿Se puede acabar rompiendo el partido?

R. Reconozco las discrepancias, pero también la necesidad de trabajar conjuntamente en la renovación del proyecto. La crisis nacional, política y económica que vivimos es muy grave y todos tendremos que entender que las soluciones no son de milagros ni certezas. Romper el PSC solo beneficia a la derecha nacionalista y eso es algo que todos tenemos muy presente.

P. El PSC siempre se ha movido entre dos fuegos y ha sobrevivido, pero ahora parece, más que nunca, que el debate político lo puede abrasar.

R. El PSC tiene que hacer ese papel intermedio entre las dos Cataluñas, porque la tercera Cataluña que defendemos es la única en la que cabemos todos. Estar dentro de un proyecto al que nos conducen CiU y ERC es un riesgo para el PSC, pero es un riesgo más grande para toda Cataluña estar fuera. Si el PSC quiere jugar un papel importante en la sociedad debe ayudar a reconducir y serenar el proceso al que Artur Mas y Oriol Junqueras están abocando a este país con su precipitación. No podemos aceptar lecciones de democracia de quien la utiliza solo cuando conviene. Que Junqueras escriba el guión que Mas ejecuta y al mismo tiempo sea el jefe de la oposición no es lo que yo llamo escrupulosidad democrática.

P. PSOE y PSC se desangran electoralmente hace tiempo y no parece que se detenga la hemorragia. ¿Que tratamiento debe aplicarse?

R. No hay una sola respuesta. Debemos recuperar ideología, sí, pero olvidarnos de las certezas ideológicas. Hay que hacer un programa que combine una nueva manera de funcionar de los partidos y de la democracia. Eso implica cambios en leyes básicas y el ejemplo más claro es la ley electoral catalana, pero también la ley de transparencia. También hay que definir el concepto progreso porque ahora está en duda si las nuevas generaciones podrán vivir o no mejor que nosotros. También es necesario un cambio de actitudes que yo defino como recuperar el espíritu de la transgresión en lugar del de la transición que tanto se invoca. O los ciudadanos perciben más autenticidad con nosotros y en nosotros o seguirá el problema.

P. ¿Renovación a fondo implica también cambio de caras?

R. De caras, de ideas y de maneras de hacer. Que sea suficiente para que el proyecto tenga la credibilidad necesaria para recuperar la confianza de los electores y de los ciudadanos que ahora están perdiendo.

P. Usted dijo que fue un error que el PSC apostara a pies juntillas por Carme Chacón en el congreso de Sevilla. ¿Lo mantiene?

R. Sí. Carme Chacón es un gran activo político. Tuvo y puede tener aspiraciones legítimas de liderar el PSOE. Lo que no puede pasar es que subyazca la idea de que el PSC está también en esa lucha, ni aunque sea colateralmente, porque eso puede acabar lastrando nuestra actividad política. Sería necesario más transparencia y dejar las cosas claras y en el sitio en que está cada uno.

P. ¿Chacón es una rémora o un activo para el PSC? Hay quien dice que el PSC toma sus decisiones pensando en lo que más beneficia a la exministra.

R. Lo que reclamo es que no se contamine una cosa y otra para que el PSC pueda tener una ruta clara en su apuesta para la regeneración democrática de Cataluña. La dirección del PSC toma sus decisiones, pero es necesaria la transparencia para que esas sospechas no se hagan patentes.

Rocío Martínez-Sampere entrevistada per Pere Ríos, El País, 30/01/2013

 

 

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