Martin Schulz: "Estem en una Europa amb vàries velocitats"

Martin Schulz: “Estem en una Europa amb vàries velocitats”

El president del Parlament Europeu, el socialdemòcrata alemany Martin Schulz, aprofita aquesta entrevista a La Vanguardia per advertir contra la tendència a una “escissió” a la Unió Europea i per apostar per bolcar recursos públics en polítiques d’ocupació orientades als joves

 

Desde hace largo tiempo se habla del riesgo de una Europa a dos velocidades. ¿No estamos ya ahí, así como en una Europa más desigual y pobre?

Estamos en una Europa de varias velocidades y ese es uno de los problemas que tenemos. No solo hay un desequilibrio macroeconómico; también tenemos la eurozona y la zona no euro, con una cierta tendencia a la escisión que a mi me parece peligrosa. Y a mi me gustaría que nos concentráramos más en el debate de la rapidez con que Polonia entra en el euro en vez de hablar de cómo sale Grecia. Debemos velar por que el desarrollo económico y monetario vayan paralelos. Somos 17 estados con el euro. Polonia, Letonia y Lituania quieren incorporarse a él en un futuro previsible. No creo que Chequia se quede indefinidamente fuera. Y Dinamarca ha vinculado su moneda al euro. No tiene sentido decir que por un lado están los estados del euro y de otro los que no cuando las decisiones que nosotros adoptamos al final son vinculantes para todos.

¿Hemos superado definitivamente el riesgo de ruptura del euro?

Sí. Quienes han estado jugando con esa idea o acariciándola durante bastante tiempo se han dado cuenta de que esa ruptura sería una catástrofe para todos, pero especialmente para los países más fuertes.

España ha cometido muchos errores, pero ahora, en gran parte por imposición de la UE y particularmente de Berlín, está haciendo grandes sacrificios. ¿Es Alemania justa con España?

Estas imposiciones no vienen de Berlín. Las reglas y los criterios de déficit se han adoptado de forma colegiada en la UE, y todas las normas pasan por la decisión de los gobiernos, incluido el español. Alemania avala las medidas de estabilidad con 400.000 millones de euros: una suma enorme que representa 100.000 millones más que el total del presupuesto nacional. El pueblo alemán es solidario, aunque tendríamos que tener más presente que aquí no se trata de una obra de caridad, pues la estabilización de la zona euro y del mercado interior es de gran interés para nuestro país.

Ahora bien: sostener que basta con recortar los presupuestos para que retorne la confianza de los inversores es una equivocación. Tiene que haber disciplina presupuestaria, pero al mismo tiempo se precisa una inversión estratégica que genere crecimiento y ponga freno el desempleo juvenil.

Pero en España no hay dinero, y en la UE existen reticencias a lanzar unos presupuestos expansivos que de de verdad permitan crear empleo. En este contexto, ¿qué puede esperar España de la UE?

La semana que viene, el Consejo de la UE empieza a negociar el marco presupuestario para los próximos siete años. La Eurocámara va a batirse por un proyecto ambicioso con un buen reparto de los fondos de cohesión: para el desarrollo regional, las infraestructuras, la investigación, la educación, las nuevas tecnologías y para la cooperación internacional, lo que por cierto podría generar un enorme crecimiento en las riberas norte y sur de la cuenca mediterránea. Todo ello podría ser enormemente útil para España, y por ello espero que España apoye en este sentido al Parlamento Europeo. Por cada euro que se invierte del erario público se arrastran tres euros de inversión privada, y desde esa perspectiva el presupuesto comunitario va en favor del crecimiento.

Uno de los retos que afrontamos en España es la supervisión bancaria ¿Le parece adecuado que las cajas alemanas queden excluidas del proceso?

No se trata de supervisión en el caso de las cajas alemanas. Se trata de su participación en la unión bancaria, en cuanto a las garantías de los depósitos. Y hay que saber que, a diferencia de las cajas españolas, las de Alemania nunca han rebasado el nivel regional; han sido modestas y han generado pocos beneficios. Los grandes bancos privados del país las atacaron de forma masiva con la pretensión de acabar con su estatus, que tacharon de contrario a las reglas de competencia. Las cajas adujeron que su papel era proveer de dinero a la economía regional, en lugar de hincharse para participar en especulaciones a escala global.

La gran banca ya no daba crédito a la pequeña empresa, que acudían a las cajas. Mientras funcionó todo ese sistema de especulación, los grandes ganaron grandes beneficios. Ahora que hay enormes pérdidas pretenden que sean las cajas las que las enjuguen por vía de avales en la unión bancaria.

Ese es uno de los motivos por las que éstas se resisten. Y por ello en Alemania se están repensando las cosas. Porque el modelo de las cajas es muy específico y regional.

Y permítame una observación. Cuando hablo con pequeños y medianos empresarios en España, siempre me cuentan el mismo problema. Tienen grandes ideas para desarrollar el turismo, las infraestructuras, energías renovables, la innovación tecnológica, la rehabilitación de inmuebles con instalaciones de eficiencia energética… Ideas buenísimas que generarían empleo inmediatamente, pero no tienen crédito porque los bancos no se lo dan y las entidades extranjeras no vienen. Una de las fortalezas del sistema alemán está en las cajas, que son las especializadas en los negocios regionales con las PYMES. En aras de la reactivación, reo que necesitamos un programa un programa de microcréditos, encauzado por la UE.

Pero sabrá que, en parte por la presión europea, las cajas van a perder peso en España…

No lo sé. Será una decisión española. Tendrá que ver con ese sobredimensionamiento de las cajas en España, que se han hinchado. Será para devolverlas a su tamaño y función originales. Porque pasaron de ser la banca del pequeño ahorrador, pero supongo que después de la reconversión los pequeños ahorradores no podrían poner su dinero en Bankia, por ejemplo.

En todo caso, nuestro gran problema hoy es el empleo. De nuevo: ¿Qué podemos esperar de la UE?

España tiene un gran potencial. Hace diez años, su país llamaba a la puerta del G-8. Pero se concentró excesivamente en el ladrillo y a raíz de ello experimentó una gran crisis bancaria. Ahora, a pesar de todo, tiene grandes posibilidades porque sigue siendo el que mejor puede relacionarse con una de las zonas más pujantes del mundo, que es América Latina. Y, junto a Italia, Grecia y Francia, puede aprovechar las ventajas de una mayor unión económica mediterránea. Estas son palabras que suenan muy bien pero no ayudan en nada a ese 55% de jóvenes desempleados; jóvenes con una gran formación y energía… a los que no dedicamos tiempo. Y es a ellos a quienes debemos brindar oportunidades. Yo digo que hay que hacerlo también a través de la financiación pública. Como padres, si un gobierno nos dice que el sacrificio que nos están pidiendo va a redundar en beneficio de los hijos el día de mañana, estaremos dispuestos a hacerlo; haremos incluso más esfuerzos y hasta pagaremos un poco más, siempre y cuando eso signifique que va a haber un futuro para nuestros hijos. Además, si generamos empleo juvenil ello dará lugar al boom económico que hace falta. Hay que invertir en los jóvenes.

Martin Schulz, entrevistat per Fernando García, La Vanguàrdia, 29/01/2013

 

 

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