Pablo Uruburu: Una nueva versión de la LOMCE más regresiva

Pablo Uruburu: Una nueva versión de la LOMCE más regresiva

 

El nuevo texto confirma un giro ideológico hacia las tesis más conservadoras del Partido Popular y supone una clara cesión del ministerio hacia las comunidades del PP que habían cuestionado la reforma.

Prolonga los conciertos educativos y permitirá pagar con fondos públicos la escolarización en centros privados de los alumnos que quieran recibir educación en castellano

Está previsto que el proyecto legislativo pase por el Consejo de Ministros este mes de diciembre para que llegue al Congreso a principios de febrero, tras las vacaciones parlamentarias

 

Contenido

 

Revalida para la obtención del título de la ESO y otra más más para cursar Bachillerato o FP de Grado Medio

No solo mantiene la Reválida sino que la amplia y al final de la ESO  impone una doble prueba. Será necesario realizar una prueba al final del ESO para obtener el título  pero habrá que hacer una más adicional para poder cursar tanto bachillerato como FP de Grado Medio.

Reválida de 3º de Primaria

La reválida de 3º de Primaria se queda en simple prueba y su gestión, en manos de las CCAA. En el nuevo borrador, de 68 páginas, dice textualmente que “los centros docentes realizarán una evaluación individualizada a todos los alumnos al finalizar el segundo o el tercer curso de Educación Primaria, según dispongan las administraciones educativas”. Las administraciones educativas son las comunidades autónomas.

En el anterior redactado, el texto decía que esta prueba debería realizarse en tercer curso de Primaria y que los criterios de evaluación y características generales “serán fijados por el Gobierno para todo el sistema educativo español, previa consulta a las comunidades autónomas”. Es decir, las CCAA pasan ahora a tener la potestad de esta prueba.

Esta evaluación, además, se dulcifica, porque, en el anterior redactado, no aprobarla conllevaba una posible repetición del tercer curso de Primaria y ahora simplemente se dice: “De resultar desfavorable esta evaluación, el equipo docente deberá adoptar las medidas ordinarias o extraordinarias más adecuadas”, sin mencionar en ningún caso la repetición de curso. Es decir, no conlleva repetir obligatoriamente.

Segregación de alumnos en etapas tempranas

Se conserva el planteamiento de segregación temprana del alumnado y en consecuencia  se limita la formación común del alumnado durante la educación obligatoria, se mantiene la doble titulación al final de esta etapa, las reválidas no han sido suprimidas, la formación profesional sigue quedando relegada a un papel secundario y la estructura curricular resulta excesivamente compleja e ingobernable, contrariamente al objetivo de simplificación del currículo manifestado por el ministro.

Wert recupera la alternativa a Religión

El texto recupera el esquema de la LOCE, la ley de Calidad impulsada por el gobierno de José María Aznar en 2002, a la hora de rescatar una alternativa para la asignatura de Religión, una reivindicación clave de la Conferencia Episcopal para evitar la fuga de alumnos en esta materia. El borrador señala que entre las asignaturas específicas los alumnos de primaria deberán cursar o bien Religión o bien Valores Culturales y Sociales, a elección de los padres o tutores. En el caso de secundaria la alternativa será entre Religión y Valores Éticos. En el marco actual la religión es una materia de oferta obligatoria por parte de los centros y voluntaria para el alumno, pero sin obligación de cursar alternativa académica evaluable.

Supresión de Educación para la Ciudadanía definitivamente

En el nuevo borrador además no aparece ni rastro de Educación Cívica y Constitucional, la remozada Educación para la Ciudadanía, dentro del listado de materias de secundaria. La única referencia al respecto es para señalar que esos contenidos tendrán un carácter transversal en distintas materias. Fuentes del ministerio no han confirmado si eso supone la desaparición de la materia

Nueva organización de la oferta educativa: Propuesta para dotar a las autonomías y los centros escolares de mayor margen para el diseño de la oferta educativa

El planteamiento inicial del anteproyecto cambia, sobre todo en las asignaturas no instrumentales, ya que el Ministerio de Educación va a plantear que las comunidades y los centros escolares tengan más libertad a la hora de fijar el horario lectivo y el contenido de estas materias con el objetivo de que se especialicen.

Así, el ministerio tendrá un papel más importante a la hora de diseñar las materias instrumentales ahora llamadas Troncales -Ciencias, Matemáticas, Lengua e Inglés-, que en principio serán las que se evalúen en los exámenes nacionales al final de cada etapa, que serán los que fijen los objetivos a alcanzar por los alumnos de todas las comunidades autónomas. Para el resto de asignaturas, se limitará a plantear un “esqueleto” de mínimos, que tendrán que cumplir comunidades y Centros. Esto supone una devaluación  de asignaturas de humanidades y ciencias, así como  de las artísticas y especialmente de lenguas cooficiales que quedan absolutamente relegadas. Con este nuevo sistema, el Bachillerato de Artes Escénicas, Música y Danza, eliminado en el primer borrador, podría seguir impartiéndose.

Para todas estas materias, el proyecto solo dice que corresponde a la “Administración General del Estado” determinar “los contenidos y el horario mínimo”, con lo cual, en la práctica, ese contenido y ese horario puede ser mucho mayor del que se hablaba hasta ahora en el texto inicial que pasó por el Consejo de Ministros el pasado mes de septiembre: el ejecutivo central pasaría a fijar el 65% de los contenidos en las comunidades con lengua cooficial y el 75% en el resto (con la ley actual es el 55% y el 65%, respectivamente).

Eso sí, en el resto de asignaturas (Religión, Educación física, Plástica, Filosofía en algunos cursos, entre otras) las comunidades y los centros escolares tendrán muchísima flexibilidad para fijar contenidos y horarios, según el nuevo borrador. En cuanto a la educación infantil y a la FP se mantienen los porcentajes de atribuciones que existen ahora: entre el 55% y el 65% para que el estado fije contenidos mínimos.

Autonomía de Centros Educativos

Produce cierto sonrojo, tras escuchar las reiteradas quejas del PP, denunciando la existencia de 17 sistemas educativos diferentes, ahora presentan una estructura en el que existirán modelos diferentes entre centros educativos del mismo municipio. La realidad es que la idea de autonomía de Wert solo se ha transformado en una supuesta “especialización de los centros”. La nueva versión de la LOMCE promueve tanto la especialización de los centros en determinadas áreas (por ejemplo, la vía hacia la FP o al bachillerato en la ESO, en humanidades o educación física) como los planes de mejora de la calidad (los centros que lo impartan podrán tener fondos extra). Esto unido, a la voluntad de publicar rankings de los centros, que podrán hacer que la nota de los alumnos cuente hasta un 20% en el proceso de admisión.

Ámbito  competencial recentralizador y incoherente

En el el nuevo texto se incrementa aún más la ruptura del modelo de competencia compartida, reservándose el Gobierno prácticamente la totalidad de las decisiones relevantes: contenido y horario mínimo de las materias troncales,  estándares evaluables de los contenidos del bloque de las materias específicas y su horario máximo, criterios de evaluación de asignaturas troncales y específicas, los criterios de evaluación y características de las pruebas externas así como su diseño y contenido, confundiendo de este modo la competencia estatal para evaluar el sistema educativo y establecer las condiciones para la validez de los títulos oficiales con la evaluación individualizada de cada alumno y de cada centro.

Devaluación de la Lengua Cooficial

Especial mención merece la situación en la que la propuesta ministerial coloca a la lengua cooficial, equiparada a la lengua castellana a lo largo de toda la legislación educativa hasta el momento y excluida ahora de las materias troncales y relegada al papel de mera asignatura de especialidad. Obliga a las comunidades con lengua cooficial a garantizar “en todas las etapas educativas obligatorias que las lenguas cooficiales sean ofrecidas en las distintas asignaturas en proporciones equilibradas en el número de horas lectivas”. Si no lo hacen, dice el nuevo borrador de la LOMCE,  se deberán ofrecer a los padres la posibilidad de “escoger la lengua vehicular” y, si no hay oferta de la que los padres quieren en la escuela pública o en la concertada de su localidad, los Gobiernos autonómicos deberán “sufragar los gastos de escolarización” en “centros privados”.

Es decir, la norma admite que una comunidad dé “un trato diferenciado a la lengua cooficial respecto del castellano en una proporción razonable, sin que en ningún caso pueda suponer de hecho la exclusión del castellano”. Pero, si lo hace, debe ofrecer las alternativas arriba mencionadas, aunque en ningún caso establece concreción alguna sobre los elásticos términos de “proporciones equilibradas” o “proporción razonable”.

Concesiones a la Concertada y guiño sobre la elección de centro

El nuevo texto  prolonga el periodo la renovar lo concierto (de un máximo de cuatro años se pasa a un mínimo de seis) y se dice que las administraciones, cuando hagan la programación de oferta de plazas, tendrán también en cuenta “la demanda social”, es decir, que si hay padres que prefieran llevar a sus hijos a concertada en vez de la pública.

Segregación por sexo

El anteproyecto conserva la posibilidad de otorgar subvenciones a los colegios que imparten educación diferenciada, pese a las recientes sentencias del Tribunal Supremo que argumentan que estos centros no pueden recibir conciertos.

Pablo Uruburu, Educación y Cultura, PSOE, 04/12/2012

 

 

 

 

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