Christian Jarrett. Memoria: Seis consejos para tu memoria

Christian Jarrett. Memoria: Seis consejos para tu memoria

La memoria es un regalo maravilloso, pero evidentemente viene sin un manual del usuario. ¿Quién no ha tenido la sensación de que las cosas se deslizan en tu mente como la arena pasa por un tamiz, y terminan hacinados frente a un examen?

En otras ocasiones, el olvido puede ser la dificultad, mientras por otra parte luchamos por desterrar el recuerdo de una serie de hechos dolorosos. Afortunadamente, una creciente comprensión de la mente humana ofrece muchas maneras de ayudar a sacar el máximo partido de sus habilidades innatas.

1. Dar con los puntos clave

Al tratar de memorizar un nuevo material, te puedes encontrar clavado sin avanzar en la página con la esperanza de que su contenido de alguna infame manera se filtre en tu bóveda mental. Sin embargo, una de las formas más efectivas de aprendizaje para un examen, es probarse a uno mismo repetidas veces, lo cual puede ser más fácil de aplicar a tus estudios que otros métodos más intrincados, como pueden ser las técnicas mnemotécnicas formales, utilizadas por los memorizadores expertos.

Es importante mantener un ritmo, y revisitar el material en lugar de atiborrarse de todo en una sola sesión. Durante la revisión, deben programarse la mayor parte de puntos clave. Si estás estudiando para un examen en un plazo de una semana, por ejemplo, te acordarás más si dejas un día o dos entre el primer repaso del material y el segundo. Para una prueba dentro de seis meses, la revisión podría estar alrededor del mes en tus estudios.

2. Precalentamiento

Mantener tu cuerpo en forma —y por lo tanto tu materia gris—, en general es bueno, un poco de ejercicio puede ofrecer beneficios inmediatos para cualquiera que trate de aprender un nuevo material. En un estudio, los estudiantes que dieron un paseo de 10 minutos aprendieron mucho más fácil una lista de 30 nombres, en comparación con los que se quedaron sentados, la razón puede estar en que ayuda a incrementar el estado de alerta mental.

La ráfagas cortas e intensas de ejercicio son las más eficaces. En un experimento reciente, los participantes que aprendían un nuevo vocabulario obtenían mejores resultados si estudiaban después de un par de carreras de 3 minutos, en comparación con un trote suave de 40 minutos. El ejercicio parece estimular la liberación de neurotransmisores implicados en la formación de nuevas conexiones entre las células cerebrales.

3. Hacer gestos

También hay formas más relajadas de involucrar a tu cuerpo durante el aprendizaje, ya que al cerebro le resulta más fácil aprender conceptos abstractos si están relacionados con simples sensaciones físicas. Bajo este perfil, varios experimentos han demostrado que representar una idea con gestos relevantes de la mano puede mejorar su posterior recuperación, ya sea que estés estudiando el nuevo vocabulario de una lengua extranjera o memorizando las reglas de la física.

Parece mentira, sin embargo, los movimientos oculares, incluso lo más simples, pueden ayudar. Andrew Parker y Neil Dagnall de la Manchester Metropolitan University, Reino Unido, han descubierto que los sujetos eran más capaces de recordar una lista de palabras que habían estudiado, cuando apenas la habían mirado varias veces de izquierda a derecha, y que volvieron a mirar 30 segundos después de la lectura, quizás porque esto impulse la transferencia de información entre los dos hemisferios cerebrales. No obstante, vale la pena señalar, que esto sólo parecía beneficiar a los diestros. Es posible también que el cerebro de los zurdos y de los ambidiestros ya estén involucrados en un mayor nivel de interacción y el movimiento del ojo sólo los distraiga.

4. Involucra a tu nariz

A menudo no son sólo hay cosas que nos gustaría recordar, sino acontecimientos enteros de nuestro pasado que nos recuerdan los viejos tiempos. Esta nostalgia no es tan sólo indulgencia, sino que se ha relacionado con una serie de beneficios, como ayudarnos a combatir la soledad y los sentimientos de angustia. Si tienes problemas para sumergirse en tu pasado, podrías tomar prestado un truco de Andy Warhol. Él mantenía una biblioteca bien organizada de perfumes, cada uno asociado a un determinado período de su vida. Oler cada botella, presuntamente, traía una avalancha de evocaciones de esa época, le daba la utilidad de un recordatorio que quería rememorar. El enfoque de Warhol se apoya en una serie de hallazgos recientes que demuestran que los olores tienden a desencadenar recuerdos particularmente emocionales, como el entusiasmo de una fiesta de cumpleaños, son también muy efectivos para retrotraernos a nuestra infancia. Algunos incluso han sugerido que podrían aumentar su rendimiento en un test por la simple inhalación de un aroma durante su revisión o en el día del examen.

5. Aceite de los engranajes

A todo el mundo se le esfuma la memoria con la edad, pero tu dieta puede ayudar a mantener tus facultades durante más tiempo. No estaría mal evitar los alimentos altos en azúcar rápido, por ejemplo, ya que parecen favorecer la acumulación de placas de proteínas, una característica de la enfermedad de Alzheimer.

Por el contrario, las dietas llenas de flavonoides, que se encuentran en los arándanos y las fresas, y los ácidos grasos omega-3, que se encuentran en el pescado azul y el aceite de oliva, parecen evitar el declive cognitivo unos cuantos años más, quizá porque los antioxidantes protegen a las células del cerebro de una muerte temprana.

6. Aprender a olvidar

A veces hay recuerdos no deseados que nos persiguen: un momento de vergüenza tal vez, o una dolorosa ruptura. Desterrar tales recuerdos de nuestros pensamientos es difícil, pero puede haber maneras de parar unos recuerdos frescos de acontecimientos dolorosos para que no sean consolidados en un almacenamiento a largo plazo. Por ejemplo, Emily Holmes, en la Universidad de Oxford, pidió a los sujetos para vieran un vídeo perturbador, antes de pedirles que participaran en diversas actividades. Ya en éstas, los jugadores con el videojuego Tetris experimentaron posteriormente menos recuerdos de escenas desagradables de la película que los que hicieron un examen general de conocimientos, es posible que fuese porque el juego ocupaba los recursos mentales que suelen participar en las memorias de cementación. La reproducción de música relajante, después de un evento que preferiría olvidar, también parece ayudar, posiblemente debido a que echas fuera el picotazo de los sentimientos negativos que normalmente causan estos eventos y le hacen adherirse a nuestra mente.

(Newscientist)

 

 

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