Jordi Ortega: El Partit Socialista francès a Tolouse

El Partit Socialista francès a Tolouse, els 26, 27 i 28 d’octubre

El corazón social, la ecología en el horizonte. En Tolouse los socialistas apuestan por un modelo de desarrollo económico, social y ecológico

 

La gravedad de la crisis significa obliga atreverse a ir más rápido

Stéphane Hessel junto con otros 1500 militantes socialista presentaron una moción titulada: Oser (atraverse). No es un momento en que los políticos, a pesar de la crisis, se atrevan a plantear propuestas capaces de ilusionar y ofrecer perspectiva de futuro. Los socialistas franceses se salen de las componendas y pragmatismo al uso. Citaban un texto de 2009 de Joseph Stiglitz: “nadie quiere ver las cosas en la cara. Estamos preparando el terreno para otras crisis, aún más violenta. Destruirá millones de empleos en todo el mundo. Desde del comienzo de la crisis nos hemos contentado con mover las sillas del Titanic”.

Lamenta que una crisis es global tenga una enfoque nacional, sobre todo, no es nuestro problema, sino de otros, sea Grecia o los bancos españoles. Tenemos que abrir los ojos y revisar nuestro modelo de desarrollo. Roosevelt actuó de inmediato con un giro en las políticas y no, presamente, para contentar (rassurer) al sector financiero. Los accionistas estuvieron enojados con la creación de un impuesto federal a los grandes beneficios. Vivimos una emergencia social, ecológica y económica que requiere medidas valientes y realistas. No es momento de parques. Tenía razón François Hollande cuando en su primera reunión con Angela Merkel exigió poner todo sobre la mesa –a nivel nacional europeo e internacional (http://www.parti-socialiste.fr/congres/motion/oser-plus-loin-plus-vite).

Las políticas de austeridad en la primera crisis energética provoco una caída de los salarios un 10%, al tiempo los beneficios aumentaban un 150%, ¿se invirtió en innovación e investigación? No. Fue el triunfo de la codicia. Los indignados tiene razón, esto no es una crisis es una estafa.

Los firmantes advierten a François Hollande contra aquellos que proponen “haz lo que hizo Gerard Schöeder” –el modelo alemán de mejora de la competitividad ensanchando las desigualdades sociales. En Alemania en la última década los salarios han caído un 7,5%; creció gracias a exportar al resto de Europa que compraba con crédito alemán. Cita un estudio de DIW en que responsabiliza a la socialdemocracia alemán de la actual crisis financiera. Aún hay quien predica esas recetas.

Michel Rocard en Le Nouvell Observateur –del 21 octubre de 2004- “tenemos miedo de hacer el ridículo. El miedo no es necesariamente un buen consejero, ¿vamos a ser capaces de aunar esfuerzos y abrir un verdadero debate sobre las cuestiones cruciales, la falta de precaución que da lugar a la crisis?”. Unas palabras elocuentes en la grave crisis de los partidos socialistas.

La revolución energética, una reconversión ecológica de la sociedad industrial

Entre las contribuciones aportadas destaca la del Pôle Ecologique du PS. Géraud Guibert ha animado desde 2008 un giro ecológico en uno de los partidos socialistas más tradicionales; cuando la socialdemocracia nórdica en los años 90 aplicaban reformas fiscales ecológicas sólo hace un par de años Michel Rocard exigía una tasa las emisiones de CO2, que incrementa ingresos, no daña la demanda, equilibra balance de pagos, reduce los tipos de interés y abría las puertas al acceso al tan necesitado crédito. En España hablar de impuestos verdes es como hablar de condones en el vaticano –algo insólito, aunque exista.

La Fundación Jean Jaurès del PS publicó Le bonheur est-il dans la décroissasance? escrito por Géraud Guibert junto a Christophe Caresche y Diane Szynkier en que la izquierda combina preocupaciones sociales y ambientales desde un enfoque alejado del dogma del crecimiento, que de forma poco reflexiva se asoció al progreso y prosperidad (http://www.jean-jaures.org/Publications/Les-essais/Le-bonheur-est-il-dans-la-decroissance).

“El cielo azul”, la contribución de Pôle ecologique du PS, hace referencia a las tesis de Tim Jackson, Prosperidad sin crecimiento. Se trata de un estudio que encargó Gordon Brown al Tim Jackson –Comisario de la Comisión del Desarrollo Sostenible del gobierno, que mantuvo en su cargo David Cameron. Tenemos empresas que no crecer para prosperar sino pagar intereses; su interés no es mejorar la relación con sus clientes sino ampliar mercado para satisfacer a los acreedores. Aquí tiene lugar la brecha entre el Producto Interior Bruto (PIB) con la satisfacción de la vida (a partir del 2011 trabaja en New Economics Fundation con una propuesta de Happy Planet Index).

Una economía sostenible es intensiva en empleo y en conocimiento, y baja en energía y en recursos materiales. En cambio tenemos enormes subsidios sobre la energía y uso de materiales, pues favorece el crecimiento y, en cambio, elevados impuestos sobre el empleo (impuestos a bienes y subsidios a males, el resultado elevado para y destrucción del planeta). Un nuevo modelo energético significa si la energía más barata es la que no consumidos, poder ofertar ahorros en el mercado como se oferta MW, y tecnologías en eficiencia entre a competir con tecnologías de generación energética convencional. No es nada revolucionario, ni de izquierdas, en California lleva dos décadas. Plantea dar un nuevo enfoque a la economía (http://www.parti-socialiste.fr/congres/contribution/generale/du-bleu-au-ciel).

El socialismo del futuro es la ecología social

Gèraud Gibert dio apoyo la moción presentada por Harlem Dèsir, Pour reússir le changement. Tras la decisión de Alemania de abandonar la energía nuclear en 2021 defendió abrir un debate en Francia sobre el abandono gradual de la energía nuclear; forma parte del pasado “mañana tenemos que ser pioneros en “la energía solar, geotérmica, eólica” -declaraba en mayo de 2011, tras Fukushima.

“La crisis que atraviesa Francia y los franceses es de una gravedad excepcional. No es coyuntural, que permita augurar un regreso a la normalidad por parte de las economías y los estados. La ruptura la ruptura del capitalismo financiero. Es una crisis social y económica más importante, con efectos de paralizar el crecimiento sin ahorrar energía y, de forma agregada, amenaza la paz de las naciones y el futuro de la humanidad: la crisis climática, crisis alimentaria, crisis geopolíticas contra el telón de fondo de la proliferación nuclear” señala la moción de Harlem Désir. Ha sido elegido con un 72% de votos nuevo primer secretario del PS.

Proclama que “el socialismo del futuro es la ecología social”. No regresas a las esencias de la lucha de clases, ni busca el centro perdido esquivando problemas. “La emergencia económica debería orientar nuestra innovación ecológica, tanto a nivel nacional como Europeo; las nuevas energías renovables son una fuente de crecimiento y generación de empleo. La transición ecológica que estamos pidiendo tiene una triple dimensión: (i) ambiental para preservar los recursos del planeta, (ii) social porque la crisis ecológica agrava las desigualdades al impactar sobre los más pobres y (iii) económica pues una economía verde es un recurso de creación de empleo, en los próximos años impulsando una economía social y solidaria” (http://www.parti-socialiste.fr/congres/motion/mobiliser-les-francais-pour-reussir-le-changement).

Lo social en el corazón, la ecología delante es la moción presentada por Maintent la gauche que reunió 2.000 adhesiones. Defendida por Emmanuel Maurel que se presentó a primer secretario con el 27% de votos -frente Harlem Désir, con el 72% (http://www.parti-socialiste.fr/congres/motion/maintenant-la-gauche).

Muestras como lo que es bueno para la economía no necesariamente lo es para los franceses, una catástrofe natural se convierte en oportunidad para la economía, cuyos gastos para reparar los dramas humanos, mientras esto padece desgracias, la economía contabiliza como progreso económico. Aquí propuestas concretas para medir el índice de salud pública, de salud ambiental, sin su traducción en términos económicos (como si el gasto sanitario fuera positivo, lo positivo es la salud).

¿Una puerta en el callejón sin salida?

En el otro lado de los Pirineos no parece que se percibe este cambio de paradigma en el socialismo francés. La crisis ecológica permite redefinir las relación entre lo económico y lo social y, así, superar el dilema entre la tercera vía (ser liberal en lo económico e individual en derechos sociales), frente la opción de regreso a los valores más tradicionales de la izquierda (una visión social de la economía).

Resulta significativa la comprensión del estado de bienestar aún este vinculada un estado nación -que ya no nos protegen de riesgos globales- y un crecimiento ilimitados –que amenaza los ecosistemas que permite la nuestras sociedades. Concluir que la socialdemocracia de los años 50 es inviables, es como pretender volver a los felices años 60. La socialdemocracia se debe refundar sin más allá del estado y el dogma del crecimiento. Incluso no basta proclamar una política industrial ecológica o una reconversión ecológica de la sociedad industrial. Es preciso abordar esta gran transformación desde Europa poner los recursos a disposición de este enorme desafío. En el socialismo francés ha descubierto el ridículo de los miedosos. Aquí estamos que perder el miedo al ridículo.

Jordi Ortega, Diario de Futuro, La Vanguàrdia, 29/10/2012

 

 

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