Eurobaròmetre: Multilingüisme i aprenentatge de llengües estrangeres

L’enquesta de l’Eurobaròmetre especial (n. 386), sobre les actituds dels ciutadans europeus davant del multilingüisme i l’aprenentatge de llengües estrangeres, s’ha fet durant la primavera d’aquest 2012. Per fer-la, s’han entrevistat al voltant de 27.000 persones, s’han tingut en compte els 27 Estats membres, i hi han participat persones de diversos grups socials i demogràfics.

Resumen

– En consonancia con la población de la UE, la lengua materna más hablada es el alemán (un 16 %), seguida del italiano y el inglés (un 13 % cada una), el francés (un 12 %), y el español y el polaco (un 8 % cada una).

– La lengua materna de la mayoría de los europeos es uno de los idiomas oficiales del país en el que residen.

– Algo más de la mitad de los europeos (un 54 %) son capaces de mantener una conversación por lo menos en otra lengua, una cuarta parte (un 25 %) saben hablar como mínimo otras dos lenguas y uno de cada diez (un 10 %) hablan un mínimo de tres.

Casi todos los encuestados de Luxemburgo (un 98 %), Letonia (un 95 %), los Países Bajos (un 94 %), Malta (un 93 %), Eslovenia y Lituania (un 92 % cada uno), y Suecia (un 91 %) declaran poder hablar por lo menos otra lengua además de la materna.

– Los países que presentan el incremento más notable en la proporción de encuestados que afirman poder hablar por lo menos una lengua extranjera lo bastante bien como para mantener una conversación, en comparación con los datos de la anterior edición de la encuesta del Eurobarómetro, son Austria (+ 16 puntos porcentuales, hasta el 78 %), Finlandia (+ 6 puntos porcentuales, hasta el 75 %) e Irlanda (+ 6 puntos porcentuales, hasta el 18 %).

– En cambio, la proporción de quienes son capaces de hablar por lo menos una lengua extranjera ha disminuido especialmente en Eslovaquia (– 17 puntos porcentuales, hasta el 80 %), Chequia (– 12 puntos porcentuales, hasta el 49 %), Bulgaria (– 11 puntos porcentuales, hasta el 48 %), Polonia (– 7 puntos porcentuales, hasta el 50 %) y Hungría (– 7 puntos porcentuales, hasta el 35 %). En estos países ha habido una tendencia a la baja desde 2005 en la proporción de personas capaces de hablar lenguas extranjeras como el ruso y el alemán.

– Pocos países muestran un incremento notable en la proporción de encuestados capaces de hablar por lo menos dos lenguas extranjeras, y de ellos los más destacados son Italia (+ 6 puntos porcentuales, hasta el 22 %) e Irlanda (+ 5 puntos porcentuales, hasta el 18 %). Sin embargo, nueve Estados miembros presentan una caída significativa de más de 5 puntos porcentuales: Bélgica (– 16 puntos porcentuales, hasta el 50 %), Hungría (– 14 puntos porcentuales, hasta el 13 %), Bulgaria (– 12 puntos porcentuales, hasta el 19 %), Polonia (– 10 puntos porcentuales, hasta el 22 %), Portugal (– 10 puntos porcentuales, hasta el 13 %), Malta (– 9 puntos porcentuales, hasta el 59 %), Luxemburgo (– 8 puntos porcentuales, hasta el 84 %), Dinamarca (– 8 puntos porcentuales, hasta el 58 %), y Estonia (– 6 puntos porcentuales, hasta el 52 %).

– Los países donde es menos probable que los encuestados sean capaces de hablar alguna lengua extranjera son Hungría (un 65 %), Italia (un 62 %), el Reino Unido y Portugal (un 61 % cada uno), e Irlanda (un 60 %).

– Las cinco lenguas extranjeras más habladas siguen siendo el inglés (un 38 %), el francés (un 12 %), el alemán (un 11 %), el español (un 7 %) y el ruso (un 5 %).

– A nivel nacional, el inglés es la lengua extranjera más hablada en diecinueve de los veinticinco Estados miembros donde no es idioma oficial (es decir, excluidos el Reino Unido e Irlanda).

– La mayoría de los europeos que hablan inglés, alemán, español y ruso como lenguas extranjeras creen que sus capacidades son más que básicas. Las valoraciones de los niveles de capacidad son más o menos similares a las observadas en la encuesta de 2005.

– Algo más de dos quintas partes (un 44 %) de los europeos afirman ser capaces de entender por lo menos una lengua extranjera lo bastante bien como para seguir las noticias por radio o televisión. El inglés es la lengua de comprensión más extendida, y una cuarta parte (un 25 %) de los europeos pueden seguir las noticias por la radio o la televisión en esa lengua. Un 7 % mencionan, respectivamente, el francés y el alemán, y un 5 % el español, un 3 % el ruso y un 2 % el italiano.

La probabilidad de que los europeos puedan leer un periódico o una revista en una lengua extranjera viene a ser la misma, y algo más de dos quintas partes (un 44 %) afirman que son capaces de ello. El inglés vuelve a ser en este caso la lengua más extendida, y una proporción similar de europeos (un 25 %) pueden leer un periódico o una revista en esa lengua. El 7 % de los europeos mencionan el francés, y el 6 % el alemán. Viene a continuación el español, con un 4 % de las respuestas, seguido del ruso y el italiano (un 2 %).

– La probabilidad de que los europeos afirmen que entienden alguna lengua extranjera lo bastante bien como para utilizarla en una comunicación en línea (por ejemplo, con el correo electrónico, Twitter, Facebook, etc.) es ligeramente inferior, y dos quintas partes (un 39 %) declaran que pueden emplear por lo menos una lengua extranjera de este modo. El inglés vuelve a ser la lengua más citada, y una proporción similar de europeos (un 26 %) son capaces de comunicarse en línea en esa lengua. Un 5 % mencionan, respectivamente, el francés y el alemán, seguidas del español (un 3 %), y el ruso y el italiano (un 1 %).

Del 54% de Europeos capaces de hablan lenguas extranjeras lo bastante bien como para mantener una conversación, 69% lo hacen de forma ocasional y una cuarta parte (un 25 %) lo hacen todos o casi todos los días.

– Los europeos afirman que utilizan lenguas extranjeras con regularidad cuando ven películas o la televisión o cuando escuchan la radio (un 37 %), en internet (un 36 %) y al comunicarse con sus amigos (un 35 %). El 27 % de los encuestados dicen hablar regularmente alguna lengua extranjera en el trabajo y un 50 % durante las vacaciones fuera de su país.

– Los cambios más destacados desde 2005 son el incremento de la proporción de europeos que utilizan con regularidad lenguas extranjeras en internet (+ 10 puntos porcentuales), viendo películas o la televisión o escuchando la radio (+ 8 puntos porcentuales). La proporción de europeos que no utilizan ninguna lengua extranjera con regularidad en ninguna situación ha disminuido del 13 % en 2005 al 9 % en 2012.

– La mayoría de los europeos no se describen a sí mismos como aprendedores activos de idiomas. En torno a una cuarta parte (un 23 %) de los europeos nunca ha estudiado un idioma, mientras que algo más de dos quintas partes (un 44 %) no lo han hecho recientemente ni tienen intención de empezar.

– Solo una minoría (un 14 %) han seguido aprendiendo un idioma en los últimos dos años; menos de uno de cada diez (un 7 %) ha empezado a aprender un idioma en los últimos dos años y una proporción similar (un 8 %) no ha estudiado un idioma recientemente, pero tiene intención de empezar al año siguiente.

– Los europeos son más propensos a identificar el trabajo en otro país como una ventaja fundamental del aprendizaje de idiomas, y así lo creen tres quintas partes de ellos (un 61 %). Algo más de la mitad (un 53 %) perciben esa ventaja en el uso del idioma en el trabajo (incluidos los viajes al extranjero). Una proporción ligeramente menor (un 46 %) mencionan aquí la capacidad para estudiar en el extranjero y la posibilidad de utilizar el idioma en las vacaciones fuera de su país (un 47 %).

– El 88 % de los europeos piensan que saber idiomas distintos de la lengua materna es muy útil.

– Dos tercios de los europeos (un 67 %) consideran que el inglés es una de las dos lenguas que les resultan más útiles.

– Las que se perciben como más útiles, después del inglés, son el alemán (un 17 %), el francés (un 16 %), el español (un 14 %) y el chino (un 6 %).

– Ha disminuido la proporción que piensa que el francés es importante (– 9 puntos porcentuales), y la que piensa que el alemán es una lengua importante para el desarrollo personal (– 5 puntos porcentuales). La probabilidad de que los europeos piensen que el chino es una lengua importante ha aumentado con respecto a 2005 (+ 4 puntos porcentuales).

– El 98 % de los europeos consideran que el dominio de otros idiomas es útil para el futuro de sus hijos.

– Entre los idiomas que se perciben útiles en este sentido están el francés y el alemán, mencionados por el 20 % cada uno, el español, mencionado por el 16 %, y el chino, mencionado por el 14 %. En torno a cuatro de cada cinco europeos (un 79 %) consideran que el inglés es una de las lenguas más útiles para el futuro de los niños.

– Ha habido un descenso desde 2005 en la proporción de europeos que piensan que es importante para el futuro de los niños el aprender francés (– 13 puntos porcentuales) y en la proporción de quienes piensan que es importante que los niños aprendan alemán (– 8 puntos porcentuales).

– Mientras que la percepción de que el chino es un idioma útil para el desarrollo personal está ligeramente más extendida ahora que en 2005 (+ 4 puntos porcentuales), su percepción como idioma que es importante que los niños aprendan está significativamente más extendida que en 2005 (+ 12 puntos porcentuales).

Los europeos son tendentes a afirmar que la gratuidad de las clases aumentaría significativamente la probabilidad de que aprendieran idiomas o mejoraran sus conocimientos de un idioma determinado, como mencionan en torno a tres de cada diez (un 29 %). Alrededor de una quinta parte de los europeos declaran que la probabilidad de que aprendieran un idioma o mejoraran sus conocimientos de idiomas aumentaría significativamente si se les pagara por ello (un 19 %), si pudieran aprenderlo en un país donde se hablara (un 18 %) y si ello mejorara sus perspectivas de carrera profesional (un 18 %).

– El obstáculo más mencionado para aprender otra lengua es la falta de motivación, y un tercio (un 34 %) de los europeos afirman que eso es lo que les desanima. En torno a una cuarta parte de los europeos citan la falta de tiempo para estudiarlo adecuadamente (un 28 %) y el precio excesivo (un 25 %). Una quinta parte (un 19 %) de los europeos dicen que les desanima el hecho de que no se les den bien los idiomas.

– El método más utilizado para aprender una lengua extranjera es la asistencia a clases en una escuela. Un poco más de dos tercios de los europeos (un 68 %) han aprendido así. Mucho menor es la proporción de europeos que han aprendido una lengua extranjera en conversaciones informales con un hablante nativo (un 16 %), con un profesor extraescolar en clases de idiomas para grupos (un 15 %), o haciendo viajes frecuentes o prolongados al país donde se habla el idioma en cuestión (un 15 %). Los europeos son más propensos a pensar que las clases de idiomas en escuelas son la manera más eficaz en la que han aprendido una lengua extranjera.

– Los europeos están ampliamente de acuerdo en que todos los ciudadanos de la UE deberían saber hablar por lo menos una lengua extranjera; así lo creen más de cuatro de cada cinco (un 84 %).

– En su mayor parte, los europeos apoyan la idea de la UE de que todo ciudadano debería saber hablar como mínimo dos lenguas extranjeras; más de siete de cada diez (un 72 %) están de acuerdo en que los ciudadanos de la UE deberían saber hablar más de una lengua además de la materna.

– La mayoría de los europeos (un 81 %) convienen en que todas las lenguas habladas en la UE deberían recibir el mismo trato. Aunque en torno a siete de cada diez (un 69 %) piensan que los europeos deberían saber hablar una lengua común, no por eso creen que ninguna lengua tenga que tener prioridad sobre las demás.

– Poco más de la mitad de los encuestados (un 53 %) están de acuerdo en que las instituciones de la UE deberían adoptar una única lengua para comunicarse con los ciudadanos, mientras que más de dos de cada cinco se oponen a esta idea.

– Más de tres cuartas partes (un 77 %) de los encuestados piensan que la mejora de los conocimientos de idiomas debería ser una prioridad política.

– Más de dos de cada cinco encuestados (un 44 %) están de acuerdo en que prefieren los subtítulos al doblaje para ver películas o programas de televisión extranjeros, pero una proporción ligeramente mayor (un 52 %) está en contra de esta opinión.

Los europeos reconocen que la traducción tiene un papel importante que desempeñar en muchos ámbitos de la sociedad, sobre todo en la educación y el aprendizaje (un 76 %) y en la salud y la seguridad (un 71 %). Los europeos perciben que la traducción es importante para buscar trabajo (68 %), para saber lo que pasa en el resto del mundo (un 67 %), para participar en las actividades de la UE o recibir información al respecto (un 60 %), para acceder a los servicios públicos (un 59 %) o para disfrutar de actividades de ocio como ver la televisión, ver películas o leer (un 57 %).

– Algo más de dos de cada cinco europeos (un 43 %) dicen que la traducción desempeña un papel importante en su vida diaria, y algo menos de uno de cada seis (un 16 %) considera que este papel es muy importante. Tres de cada diez europeos (un 30 %) afirman que la traducción no desempeña papel alguno en su vida diaria.

 

 

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