Joan Majó: El CAREC y el pacto fiscal

El pasado viernes el Consejo Asesor para la Reactivación Económica y el Crecimiento (CAREC) entregó al presidente Mas un informe sobre el pacto fiscal, solicitado tras la publicación del resultado de los trabajos del Parlament, aprobados en la comisión parlamentaria por mayoría simple, y que se está tramitando para un próximo debate en pleno. El documento del CAREC merece atención por varias razones, una metodológica y otras de contenido.

1. En primer lugar, por su naturaleza. El CAREC está formado por 15 miembros, mitad profesores universitarios y mitad personas procedentes de varios sectores, con experiencias académicas, profesionales y políticas diversas. La elaboración del informe ha durado varios meses y el texto final es valioso porque, sin necesidad de ser ambiguo, ha sido aceptado por todos sus miembros. Ello se ha debido a la actitud constructiva de todos, a la habilidad de su presidente y al acuerdo de que todos lo suscribimos y, al mismo tiempo, todos conservamos plena libertad para hacer en público acotaciones y comentarios personales sobre el tema.

2. En cuanto al contenido, el CAREC es contundente en su enfoque. Cataluña necesita una mejora de su modelo fiscal. La crisis ha puesto en evidencia graves dificultades en cuanto a la financiación de los servicios públicos y de las infraestructuras, y ha hecho patentes muchas ineficiencias en la utilización de los recursos en el conjunto de España. Ambos problemas van unidos, ya que, por la naturaleza de sus actividades, la catalana es una de las economías españolas que más podrían contribuir a la reactivación. La actual debilidad catalana, causada por esta situación, está lastrando todo el esfuerzo de salida española de la crisis. Es necesario un nuevo modelo que mejore las relaciones fiscales entre Cataluña y el resto de España. La gran mejora que se pactó en 2007 ha resultado insuficiente y, sobre todo, se ha incumplido. La posibilidad de un nuevo modelo, además de una reivindicación nacional, representaría conseguir mayor eficiencia económica en Cataluña y en todo el Estado. El CAREC quiere contribuir a divulgar esta evidencia.

3. El informe analiza cómo el modelo del concierto que contiene la propuesta de la comisión parlamentaria ayudaría a resolver muchos de los problemas actuales y hace una evaluación muy positiva del mismo. Incluye además, en anexo, un análisis de la experiencia internacional en la descentralización fiscal, sobre todo en países federales, que indica que el concierto no es el único modelo para conseguir el objetivo, ya que hay una diversidad de sistemas según circunstancias históricas o políticas de cada país.

4. Aunque tal vez queda fuere del ámbito de un consejo técnico, el CAREC dice, en la introducción, que la fuerza moral para la negociación del pacto dependerá del grado de consenso que se obtenga primero en Cataluña y pide en sus recomendaciones finales que se intente conseguirlo al máximo, tanto en el ámbito parlamentario como en el social.

Una consideración personal respecto a este último punto. Creo que será muy difícil obtener un amplio consenso popular si no se consigue antes una propuesta con gran mayoría parlamentaria. Con este objetivo recuerdo, como dijo hace unos días el profesor López Casasnovas, que la mayoría más importante nunca conseguida en Cataluña sobre este tema se obtuvo en la redacción de los artículos referidos al Finançament de la Generalitat en la propuesta que en septiembre de 2005 el Parlament aprobó con el voto de más del 90% de sus miembros. Me parece que sería inteligente que ahora la tramitación de la propuesta final se hiciera a partir del texto de la comisión, pero contemplando también el que permitió este gran consenso, texto que contiene muchos elementos coincidentes y genera muchas menos dudas de tipo constitucional. Este camino debería facilitar la negociación parlamentaria y ayudaría a crear un fuerte respaldo popular, imprescindible para el éxito, ya que la mayoría absoluta del PP en el Congreso ha eliminado otras armas negociadoras.

Expreso, claro, mi pensamiento: Estoy a favor del pacto fiscal, pero que sea un pacto, o mejor dicho, dos: un pacto en Cataluña y un pacto en Madrid. Sin pacto previo aquí, será muy difícil (o imposible) un pacto allá. No me sorprende que algunos ya hablen de planes B, aunque las perspectivas que estos planes ofrecen no sean nada tranquilizantes… Y ya tenemos bastantes problemas urgentes como para buscar más.

 

Joan Majó, El País, 09/05/2012

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